
SIBO vs IMO ¿Por qué te inflamas?
marzo 5, 2026MASLD: La Epidemia Silenciosa en México y el Mundo. Lo que Debes Saber en 2026.
Dr. Manuel Lara Martín (2026)
Introducción
Durante décadas se le conoció simplemente como «hígado graso». Sin embargo, la comunidad científica global ha consensuado un cambio de nombre crucial: ahora hablamos de Enfermedad Hepática Esteatósica asociada a Disfunción Metabólica, o MASLD por sus siglas en inglés (Metabolic Dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease).
Este cambio refleja una verdad fundamental: esta enfermedad no es un problema aislado del hígado, sino la manifestación de un problema sistémico que afecta a nuestro metabolismo. En este artículo, exploraremos los aspectos generales, su alarmante prevalencia en México, la fisiopatología, métodos de detección y las estrategias de tratamiento más actuales.
1. Aspectos Generales: ¿Qué es la MASLD?
La MASLD se define por la acumulación excesiva de grasa (esteatosis) en las células hepáticas (hepatocitos) en personas que no tienen un consumo significativo de alcohol.
El criterio diagnóstico clave, según las guías conjuntas de la AASLD (Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas) y EASL (Asociación Europea), es la presencia de esteatosis hepática junto con, al menos, uno de los cinco criterios metabólicos: obesidad, sobrepeso, diabetes tipo 2, presión arterial elevada, o alteraciones en el perfil de lípidos (colesterol/triglicéridos elevados).
Es una enfermedad progresiva. Comienza con simple acumulación de grasa (esteatosis pura), puede avanzar a inflamación y daño celular (esteatohepatitis, o MASH), y finalmente, a la cicatrización irreversible (fibrosis) que lleva a la cirrosis o al hepatocarcinoma (cáncer de hígado).
2. Estadísticas Epidemiológicas Actuales en México
La situación en México es alarmante. El país se encuentra en el epicentro de la epidemia de obesidad y diabetes, factores de riesgo primordiales para la MASLD.
- Prevalencia Nacional: Se estima que entre el 25% y 35% de la población adulta mexicana padece algún grado de MASLD.
- Vínculo con Obesidad y Diabetes: Estudios recientes publicados en la Revista de Gastroenterología de México indican que la prevalencia de MASLD asciende a más del 70% en pacientes con obesidad y casi el 80% en aquellos con diabetes tipo 2.
- Carácter Silencioso: Lo más crítico es que hasta un 90% de los pacientes desconocen su diagnóstico, ya que la enfermedad es asintomática en sus etapas iniciales.
- Es una enfermedad también presente desde la infancia, los niños también la padecen
México enfrenta el desafío de la transición epidemiológica, donde las enfermedades metabólicas están desplazando a las infecciosas como principales causas de morbilidad hepática.
3. Fisiopatología: Un Desbordamiento Metabólico
La explicación simplificada de por qué ocurre la MASLD se basa en la resistencia a la insulina y un exceso de energía que el cuerpo no puede almacenar eficientemente.
- Exceso de Energía: Una ingesta calórica superior a la demanda, especialmente de carbohidratos refinados y fructosa industrial, sobrepasa la capacidad de nuestro tejido graso (adiposo) para almacenar lípidos de forma segura.
- Resistencia a la Insulina: Las células se vuelven menos sensibles a la insulina, la hormona que regula el azúcar. El cuerpo intenta compensar produciendo más insulina, lo que a su vez promueve que el hígado capte más grasa del torrente sanguíneo.
- Lipotoxicidad e Inflamación: El hígado, al no ser un órgano diseñado para almacenar grasa a largo plazo, sufre estrés oxidativo y un proceso de «lipotoxicidad». Esta grasa acumulada genera inflamación crónica, dañando los hepatocitos.
- Fibrosis: Como mecanismo de reparación, el hígado genera tejido cicatricial (fibrosis). Esta cicatrización es la que, con el tiempo, destruye la arquitectura normal del órgano y lleva a la cirrosis.
4. Formas de Detección (Tamizaje)
La detección temprana es fundamental, ya que el daño es reversible en las primeras etapas. Las guías internacionales recomiendan el tamizaje en toda persona con sobrepeso/obesidad, diabetes tipo 2, o con criterios metabólicos asociados.
Los métodos clave son:
- Pruebas de Función Hepática (TGO, TGP): Los análisis de sangre básicos pueden dar una pista, pero a menudo son normales incluso en etapas avanzadas de la enfermedad.
- Índice FIB-4: Es una herramienta de primer nivel. Un cálculo simple usando edad, plaquetas y enzimas hepáticas que determina el riesgo de fibrosis. Es el método de tamizaje no invasivo más recomendado por su bajo costo y alta eficacia.
- Ultrasonido Abdominal: Confirma la presencia de grasa, pero no mide la severidad de la fibrosis.
- Elastografía Hepática (FibroScan): El estándar de oro no invasivo. Utiliza ondas de sonido para medir la rigidez (dureza) del hígado, indicando el grado de fibrosis con alta precisión.
5. Tratamiento: La Vanguardia en 2026
El tratamiento de la MASLD se centra en tres pilares, priorizando la reversión del daño metabólico:
- Pilar 1: Modificación del Estilo de Vida (La Base del Tratamiento):
- Pérdida de Peso: Una reducción del 7% al 10% del peso corporal es la meta principal, ya que ha demostrado revertir la esteatohepatitis y la fibrosis temprana.
- Dieta: El enfoque debe ser en patrones de dieta saludables (Dieta Mediterránea) y evitar azúcares añadidos y bebidas endulzadas.
- Ejercicio: Combinación de ejercicio aeróbico y de resistencia muscular para mejorar la sensibilidad a la insulina.
- Pilar 2: Control de Comorbilidades:
- Control riguroso de la diabetes, hipertensión y dislipidemia (colesterol/triglicéridos) es vital. Los fármacos utilizados para estas condiciones (como los agonistas de GLP-1) frecuentemente benefician también al hígado.
- Pilar 3: Tratamiento Farmacológico Específico:
- En 2024 se aprobó el Resmetirom, el primer fármaco diseñado específicamente para la esteatohepatitis (MASH) con fibrosis, marcando un hito en la medicina hepática. Este fármaco ya se integra en las guías para pacientes seleccionados.
- Otros fármacos como la Vitamina E (para no diabéticos) y la Pioglitazona (para diabéticos) también se usan en casos específicos.
Conclusión
La MASLD es la enfermedad hepática más común en México y el mundo, y su vínculo con la obesidad es innegable. Es una condición silenciosa que requiere un enfoque proactivo, basado en la ciencia más actual. La prevención y detección temprana son nuestras mejores armas.
Si tienes factores de riesgo, no esperes a tener síntomas. Consulta a un especialista en gastroenterología o hepatología para realizar un tamizaje adecuado y proteger la salud de tu hígado.

